Tres minutos 25 segundos son suficientes para Don McCullin

La carrera de Don McCullin es extensísima y en consecuencia difícil de sintetizar. En esta entrevista de la campaña «Voices» para la marca Dunhill el fotoperiodista explica sus profundos pensamientos sobre su trabajo en diferentes frentes. Con apenas dos anécdotas los contextualiza y contrasta con la vida cotidiana, consiguiendo transmitir los valores de un fotógrafo comprometido con gran intensidad. Tres minutos 25 segundos son suficientes.

Traducción

Había un francotirador tratando de matarme y el disparo dio en mi cámara cuando la tenia a la altura de la cara. Todavía tengo esa cámara Nikon con un agujero de bala.

La mayor parte de los últimos 50 años de mi vida he estado fotografiando guerras ¿Cuál es el bién que he hecho mostrado esas fotografías de sufrimiento? Yo se que cuando alguien se esta muriendo o esta mal herido esta en estado de shock, entonces me ve a mi apuntándole con una cámara…  yo soy la última persona que quiere ver, él quiere ver personal médico corriendo hacia él, no a mi.

La querra es algo completamente fuera de control, por supesto. Hay momentos donde tu tienes que llegar a un acuerdo en situaciones donde están ejecutando a gente en tu presencia …en los claros de la selva ellos llevaban los prisioneros, el comandante no decía nada y le preguntaron “¿Que hacemos con los prisioneros?” contestó “Matadlos”. Pensé que no lo había oido, no quería oírlo.

Todos los valores negativos venían hacia mi, tenia que tratar de controlarlos, y no había manera. No puedes cambiar eso, no puedes parar todos esos asesinatos que se producían en tu presencia.

Puedo evocar los pensamientos más terribles, no tiene por que ser necesariamente por la noche, puedo pensar eso en un taxi o en un tren que viaja por los paisajes de Inglaterra.

Tengo tantos recuerdos terribles, cuando te das cuenta de ello no te gusta. Pero no me voy a pasar la vida pensando en lo que he vivido durante los 50 años que he estado trabajando. Ese tipo de vida no sería un consuelo, ¿sabes? , Tu puedes disfrutar de un día agradable y dejar todas estas cosas molestas a un lado, pero suelen venir a mi cabeza de forma inesperada, no puedes pasar de ello y  tienes que convivir con ello de la mejor manera posible sin volverte loco.

Por suerte para mí yo he tenido familia e hijos de los que cuidar y ello me permitio mantener un equilibrio. Yo tenía una obligación con mi propia familia. Pero es duro, es duro ir por el ahí y ver a niños que mueren de hambre y luego cuando vuelves a Londres ver a mis hijos que se niegan a comer un Domingo, o algo parecido. Pero no puedes perder los papeles y ponerte a gritar, es difícil, ¿o no es difícil ser un  ser humano?

Siento un gran placer fotografiando el paisaje inglés y puedo hacer lo que quiero con el paisaje, no tengo que pedir permiso para fotografiar. Puedo fotografiar el cielo y los árboles y la tierra y los campos inundados de Somerset. Y me digo a mí mismo, es como entrar en un supermercado llenar la bolsa y no pagar al salir.

Me guia mi imaginación y mi determinación, al final del día me guio por el descubrimiento. Cada dia para mí como una nueva oportunidad para descubrir algo nuevo, no sólo sobre mí sino sobre el planeta en el que vivo.

Estoy obsesionado por hacer copias, copias y mas copias, y que no sean siempre de conflictos. Solo quiero hacer copias de estos paisajes. Cuando este mundo quiero dejar un legado de bonitas imágenes del paisaje de Somerset, no quiero ser recordado como un fotógrafo de guerra. No me gusta esta etiqueta.

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